martes, 13 de julio de 2010

13 y 14 de Julio

Estoy ciertamente trastornado. Mientras escribo esto tengo un sueño tremendo, y una migraña tan fuerte que creo que es la primera vez que me da una así. Considero mi estado actual como una depresión anormal, causada por los trastornos que me producen mis dos queridas... ¿Por qué es que soy tan inestable? Entre ayer y hoy, en el colegio, me la he pasado de lo mas agitado. Lo peor es que mi estado no es para nada bueno. He pasado estas dos noches con fiebre de 41ºC, y lo que de veras me preocupa, es que sea una enfermedad rara. Voy confesarles algo: se supone que esta enfermedad estaba erradicada del país, pero una de mis compañeras fué diagnosticada con ella, y, hablando con otras personas, me informé que han habido otros tres casos en Lourdes... Se trata de la maldita "Fiebre Tifoidea". Una enfermedad terrible.
Espero mejorarme lo mas pronto posible, por que no me gusta ir a consulta. No estoy dispuesto a sufrir esa enfermedad.

Por el momento debo tratar de descansar, pero en realidad es muy difícil hacer eso. Solo ayer me tocó andar en la Unidad de salud como 2 horas, con una compañera que se desmayó y tenía síntomas de parálisis facial. La tempratura la tenia como a 40ºC y por ende ni me podía parar bien. Pero, para mi (mala) suerte, el director me dejó encargado del caso. Por la tarde hubo salida, me tocó ir, y coordinarla, era a una escuela de cerca, pero: ¡cuánto tuve que gritar!
Me puse peor. Además, estoy teniendo problemas con mis quienes se supone son mis amigos;
y, por si fuera poco, mi novia se está portando raro con migo...

¿Por qué todos se deciden a hacerme sentir mal cuando ya no se puede mas?... En 48 horas me ha tocado incluso hasta tratar con palabras soeces a mi amigo de 6º, que ahora ya no lo es.
Además, estoy muy confundido. Y no puedo pensar en nada, ni una idea. Nada, todo es difuso.

Por ahora, solo tengo que reponerme. ¡Ojalá la fiebre no me mate!.

domingo, 11 de julio de 2010

Sutiles Iluciones

Por entre la oscura vereda

Siento el dolor en la abrumadora noche



Entre llantos sutiles.

Y con coronas de fuego

Es tu intensa mirada que no me deja descansar:

¡Me vuelvo a deslumbrar!

Perdido entre los recuerdos...

Y en la ilusión de la vida

Me vuelvo a enamorar,

Recordando aquellos días

Del sentir y del pensar

Se vuelve a revivir

Una ilusión perdida…



Las alas del amor, desplumadas

Con la mas vil traición que fue cortada...

Ilusiones de bronce,

Ilusiones de niebla,

Ilusiones de vida,

Que evocan deseos,

Suspiros y vuelos, al cielo de tus brazos,

Como una ola llevados

Al roce de un amor.



El silencio de tus labios

Junto al sempiterno rumor del mar…

Y el susurro de mil rosas,

Y el suspirar de la muerte,

Colman la ilusión viviente

Del amanecer tardío, vacío…

Sin aire, sin sol

Que queme esta terrible pasión

Dejada, por una maldita ilusión....



Ramón Mejía, Carlos Luna e Idalia Lizama.

Salvadoreños.




ººº

(¡Acompañado de 2 grandes colegas, mas que eso:

2 grandes Amigos!)


sábado, 10 de julio de 2010

¿Deveras somos humanos?

¿Deveras somos humanos?
Esa idea solo logra aterrorizarme. Ni siquiera deseo una respuesta. Ni siquiera puedo pensar en que la sé. No hay nada bueno, nada. Los seres mas destructivos del universo, y así ...
No, así no se puede. Por eso nunca se prospera. Nunca nadie llega a nada. Y los que se hunden mas rápido, solo se aprovechan de usar a los demás. El mundo es horrible, y esa es una de las pocas verdades que realmente existen, y se puede comprobar solo con prestar atención a cualquier hecho de nuestro al rededor.

Detesto a esos charlatanes que se creen la gran cosa diciendo tecnicísmos aquí y allá, diciendo a las personas que no pierdan el tiempo de sus vidas, que se dediquen a tomarse las cosas tranquilamente y sin tanta presión, por que deben confiar sus existencias a un remoto ser divino que se supone es omnipotente y omnipresente, y que les sacará de todo mal...
Con doctrinas así, hasta el mas depresivo se hubiera suicidado mucho tiempo antes de lo estimado. ¿Por qué creer que el mundo es algo sencillo? nuestra experiencia, a lo largo de la historia, nos ha demostrado que no hay nada sencillo... "Todo es complejo". Y que además, tener que creer en algo superior a nosotros en una terquedad característica de todas las eras, por que las personas no reconocen sus propios logros sorprendentes por el simple hecho de creerse demasiado mezquinos y tan poca cosa como para hacer algo bueno. Así es como se pierde la identidad de mucho. Por eso hay mas extraviados.

Pero de nada sirve, absolutamente de nada sirve, gritar esto a los 5 vientos, por que nadie quiere entenderlo: todos prefieren sus rutinas y su destino común sin siquiera tener idea del motivo de su estadía en este infierno disfrazado de ciudad.
Lo mas tonto, es que muchos ven en el amor una vía de escape a todo... ¡si supieran que lo que están haciéndo realmente es solo contarse uno más!

Por eso yo sé que vivo en un túnel. Un túnel oscuro, pero oscuro por falta de luz, no por exceso de sombras. Reconózco que mi túnel no tiene límites, y no tiene conexiones con las ventanas que yo quiero, que supuse, me darían una luz. Pero no. Solo aprendí a conocer a la desesperanza. Por eso me asusta la felicidad, aunque sea esta la luz al final de mi túnel.

viernes, 9 de julio de 2010

Relato de un Crímen Conyugal

Todos los días voy a recordarlo. Si la asesiné, es por que la amaba. Me propongo relatar un crimen, así que a quien eso parezca incómodo, doy mi total autorización para que deje la lectura en este punto.

Mientras escribo estas líneas, siento un tremendo deseo de suicidarme, y, estando sentado en el borde de una roca, con un precipicio que da al mar abajo, la muerte aparece como una sutil tentativa: sería todo tan fácil... solo empujarme un poco y ya.

Pero tengo que hacer primero lo que me prometí. Mercedes era una buena mujer, nos casamos y vivimos como cualquier burgués actual: una buena casa, y muchos bienes materiales. Nuestros empleos nos procuraban buenos ingresos, así que no teníamos más que gozar el fruto del esfuerzo.

Pasamos unos 2 años con una felicidad incesante. Nos amábamos con locura, y todo salía de la mejor manera. Mercedes salió embarazada. Planeamos el nombre del bebé durante muchas noches. Acordamos nombrarlo Benjamín. Era una tarea de buen agüero, mucha ternura…

A los 9 meses nació Benjamín. He aquí el vuelco de la feliz historia: Mi hijo no era como los demás, ¡No! Había nacido con Autismo... No lo podíamos creer. Lloramos muchas noches por ese motivo, pero decidimos resignarnos, hacernos cargo, y cuidar del pequeño.

Cuando Benjamín creció un poco más, lo sometimos a gran cantidad de terapias y tratamientos. Mi mujer tuvo que dejar de trabajar para poder cuidarlo. Solo nos quedamos con los ingresos que yo producía. Pasamos unos 5 años así. Benjamín exigía demasiados cuidos, y mi mujer estaba más que exhausta entonces. Nuestros problemas familiares acrecentaron de gran forma, y estuvimos varias veces al borde de la violencia.

No tuvimos otra que seguir así: Benjamín cumplió 10 años, nos habíamos mudado de domicilio, y mi mujer se hartaba más y más de tener que cuidarlo... Yo no veía otro camino que seguir, siempre he tenido la cualidad de ser determinado en mi carácter, y les tenía a ambos un gran amor.

Pero no es mi objetivo contarles toda esta trivialidad, lo menciono solo por que así lo deseo, ya que supongo que hará que me comprendan mejor, y, tal vez, solo tal vez, alguno de mis lectores pueda darme la razón.

ººº


Recuerdo una noche de lluvia copiosa, la primera del temporal de invierno. Estábamos Mercedes y yo acostados en nuestra cama, juntos, desahogándonos el estrés de la rutina. Era de madrugada, y una paciente que había ido a mi consultorio últimamente, me tenía inquieto, y no podía dormirme, por que estaba pensando en un posible diagnóstico para sus pocos comunes síntomas. Mercedes tampoco estaba dormida... hacía un silencio horrible, y el frío solo ponía tensas las cosas. Ella rompió el silencio y dijo: "-¡Debemos terminar con esto! ¡No podemos vivir así! entiende... es imposible. Debemos poner fin a esto..."
Me hice el desentendido y tuve ganas de llorar: Entendía que cuidar a un niño autista es un trabajo desesperante, y mi mujer, mí querida Mercedes, lo había estado haciendo durante muchos años. Comprendía que estuviera harta. Varias veces habíamos tocado ese tema de esa noche. Pero esta vez, decidí ignorarla. Nunca pensé...

Al siguiente día, todo como siempre: me duché, me vestí, y me fui a la clínica (La rutina, dicho sea de paso, empezaba a hartarme mas rápido que la misma desesperación). Llegué a casa ya entrada la noche, frustrado por no poder obtener el diagnóstico de aquella vieja. Entré, y todo estaba muy silencioso: ni si quiera la TV estaba encendida, y era lo único que, generalmente, mantenía quieto a Benjamín. Deduje que estaría dormido, por la hora. Era lo mas lógico. Así que subí a mi habitación, y allí estaba Mercedes, llorando. Con la ropa ensangrentada, y el cuerpo de mi hijo en mi cama, pálido, tieso... ¡¡muerto!!

Me asusté… No, me aterré. En mi carrera como médico, nunca había quedado inmóvil ante un acto de esa índole; pero, al ver que se trataba de mi hijo, quedé un momento estático, hundido en un mal logrado vértigo, y un asco y una repulsión ante aquello que soy incapaz de describir en papel... Cuando volví a la realidad, me encontré al lado de mi hijo, y me eché a llorar. Le pregunté a Mercedes que había pasado… La cuestioné con desesperación… me sentía el mas desamparado del mundo. Ella continuó llorando y gimiendo durante algún rato, y, al no obtener respuesta, la tomé con violencia de la garganta, y le gritaba que me respondiese. Me sentía al borde de la locura. Por fin lo habló:
-Estaba harta... harta... ya no podía seguir así. Eso no era vida. No, no, no... –me gritó, mientras evitaba mi mirada y trataba de liberarse.
-¿Qué le hiciste a Benjamín?
-Estaba dormido, y lo... y lo apuñalé, pero solo una vez, aquí -y señaló el centro del abdomen.

Me indigné. Supe al instante de que mi hijo había sido asesinado con una fuerte tortura y con un lento, muy lento sufrimiento. Me llené de ira, del más grande odio que pude haber sentido por alguien, supuse que si no intentaba calmarme un poco…
Di tres vueltas a la habitación, halándome el cabello, tratando de razonar. Pero ella seguía llorando, y solo su llanto me lo recordaba todo una y otra vez, pero cada sollozo era como si me estuviesen operando el estómago sin anestesia, como si una cimitarra me perforara una y otra vez las vísceras. Una bestia en mi interior me poseyó completo. Salté ágilmente sobre Mercedes, tomé el cuchillo ensangrentado, y la apuñalé desatando toda la violencia acumulada hasta hartarme... la apuñalé y grité como nunca, recuerdo que le decía "Maldita, maldita... ¿cómo pudiste? Era mi hijo..."
Medicina Legal contó 27 cortes, yo recuerdo haberle procurado 32... Quedó irreconocible del pecho hacia arriba.
La apuñalé. La asesiné, y huí. Huí con el cuchillo. No tendrían pruebas. La maté, por que mató a mi Benjamín, la asesiné, por que mató a mi hijo. Mató 10 años de trabajo, de desvelos, de cansancio, de esperanza, acabó con tantos años de inversión, con una carga de una década... Ella acabó con todo. Con todo. Sí, pero yo le di muerte ahora.

Tengo 3 semanas hospedado en un motel clandestino, y no iba a suicidarme, hasta quedar libre de cargos de consciencia. O, por lo menos, que una sola persona me comprenda…

Todavía resuenan en mi cabeza aquellas palabras: "Estaba harta... ya no podía seguir así, eso no era vida..."

Ya tengo que volver a escribir.

Tengo ya una gran acumulación de días sin escribir... y eso no se debe a problemas aleatorios como perdida de la memoria o sanción del Internet, si no, simple y sencillamente, que todos los escritos que empiezo, no los termino. ¿Por qué? pues por que quizás ando muy distraído, o preocupado por otras cosas.

Me estoy comenzando a desesperar por no poder escribir, por que siento que mis escritos son mi identidad. Trataré de hacer lo mejor posible para volver a disuadir mi mente, y concentrarla mas en lo que realmente quiero estar centrado.

Muchas cosas me cruzan por la mente al mismo tiempo, cosas de las cuales quisiera escribir, como por ejemplo la posible victoria del Barça sobre Holanda en la final de sudáfrica!!
También el estúpido tema de la biblia en las escuelas, como si el papel les fuese a dar dinero a los chicos... o el de mi actual pareja... Tengo, además, ideas dispersas, por que me estoy debatiendo en mi interior sobre lo que puedo llegar a sentir por una nueva niña. Mi sentimientos son mi debilidad. Además, quería escribir sobre las continuas visitas a la dirección, ya que mi arrogancia e ironía pesada con mis compañer@s se vuelven cada vez mas ofensivas... Pero es que son una bola de idiotas.

Bueno, tengo unos 3 cuentos en edición...
Espero publicar pronto.